Navegantes

Leo en “Los propios dioses”, una de las mejores novelas de ciencia ficción de Isaac Asimov, que tras la instauración de colonias en la Luna algunas muertes se produjeron al intentar establecerse en la Tierra gente nacida en la luna, selenitas de nacimiento. Es claro que esto jamás ocurriría en la realidad, ya que todo estaría previsto de antemano, y los estudios mostrarían los problemas óseos de los selenitas. Por tanto, lo tomo como una licencia literaria del autor, que intentaría probablemente añadir cierto dramatismo a la segregación de la Humanidad en varios planetas.

Y sin embargo, considero muy cierto que aún estamos, y supongo que estaremos durante mucho tiempo, limitados por nuestro propio organismo, por nuestro propio ser biológico. Y no sólo a nivel físico. Es muy probable que no estemos preparados psicológicamente para viajes interestelares, sin la luz del Sol, o para vivir en una planeta extraño sin la presencia nocturna de nuestra Luna.

No obstante, veo inevitable que el ser humano acabe explorando otros mundos. Es posible que solamente una clase de personas sea capaz, al principio, de ser los pioneros en este capítulo de nuestra historia, del mismo modo que no todo el mundo estaba preparado siglos atrás para navegar durante meses o años por los océanos. Un día llegará en el que sea normal para nosotros navegar entre las estrellas.

(Publicado el 2017-02-20)

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