Horarios nocturnos

Me despierto un gran número de noches a determinadas horas muy características. Quiero decir que me despierto, aún con los ojos cerrados me pongo boca arriba en la cama, abro los ojos, miro a la hora proyectada por nuestro reloj despertador en el techo, y la hora que ve es una hora peculiar. Por hora peculiar quiero decir, por ejemplo, las tres y treinta y tres, las cuatro y cuaterta y cuatro, etc. O quizá esa noche me despierto primero a la una y veintitrés, después más tarde a las dos y treinta y cuatro, y así.

Hoy, sin ir más lejos, me he despertado por primera vez a la una y veintitrés, y la segunda vez me he levantado sin mirar la hora, y a la vuelta me he acostado boca arriba y he pensado, aún sin mirar al techo: “Seguro que son las cuatro y cincuenta y seis”. Y en efecto, era esa hora. No es que esté en la cama esperando a que llegue esa hora, no. Esas son las horas que veo nada más abrir los ojos y mirar hacia arriba.

La hora más habitual, en todo caso y de lejos, es las tres y treinta y tres. Una vez busqué si le pasaba algo parecido a más gente, pero comencé a encontrar páginas en Internet acerca de espíritus, demonios, y otras mandangas similares.

Estoy seguro de que existe una explicación perfectamente racional y comprensible para estos hechos. Pero aún la desconozco. Y estoy realmente intrigado.

(Publicado el 2017-02-21)

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